Las etapas del embarazo, cuidados, sintomas, y precauciones
Lunes
· Desayuno: Zumo de naranja o kiwi. Leche con descafeinado o cacao. Pan de nueces con miel y tahini.
· Almuerzo: Dos frutas frescas.
· Comida: Cebolletas rellenas. Filete de ternera a la plancha con berenjena y pimientos. Pan integral y fruta de temporada.
· Merienda: Yogur con frutos secos.
· Cena: Sopa de verduras.Tortilla de patatas al microondas. Pan integral y yogur.
Martes
· : Zumo de naranja o kiwi. Infusión. Biscotes con quesito.
· : Galletas. Fruta fresca.
· : Puerros con patata y zanahoria.Chuleta de cerdo con salsa al limón. Pan integral y fruta fresca.
· : Cuajada con miel y nueces.
· : Ensalada de alcachofas a la mostaza. Anchoas rellenas de pimientos del piquillo. Pan integral y fruta de temporada.
Miércoles
· : Zumo de naranja o kiwi. Descafeinado o cacao con leche. Galletas.
· : Fruta fresca. Cuajada.
· : Ensalada con pechuga de pollo desmenuzada. Noodles con lomo salteado y salsa de cacahuete. Pan integral y fruta.
· : Biscotes con chocolate. Frutos secos.
· : Crema de puerros. Atún a la plancha con cebolla y pimientos. Pan y yogur.
Jueves
· : Fruta fresca. Yogur con muesli.
· : Infusión. Pan con tomate y quesito.
· : Ensalada de espárragos frescos. Arroz integral con algas. Pan integral y cuajada.
· : Descafeinado con leche. Galletas integrales.
· : Sopa de fideos. Pastelitos de bacalao. Pan integral y yogur.
Viernes
· : Zumo de naranja o kiwi. Descafeinado o cacao con leche. Pan de nueces con miel y tahini.
· : Yogur con muesli y fruta.
· : Guisantes con zanahoria y patata. Muslos de pollo con piña natural. Pan integral y fruta de temporada.
· : Pan integral con vegetal y pavo.
· : Ensalada mixta. Frito de pimiento relleno de bacalao. Pan integral y fruta del tiempo.
Sábado
· : Zumo de naranja o kiwi. Leche con cacao. Pan de nueces con mantequilla y mermelada.
· : Pan con atún o sardinas.
· : Ensaladilla rusa suave. Lomo de perca a la plancha con salsa de tomate y aceitunas negras. Pan integral y fruta fresca.
· : Fruta o zumo. Tortas de arroz.
· : Tortilla francesa con emparedado de jamón york y queso a la plancha y guarnición de pimientos rojos con champiñones estofados. Pan integral y fruta.
Domingo
· : Zumo de naranja o kiwi. Leche con cacao o descafeinado. Sándwich de jamón york y queso.
· : Infusión. Yogur y nueces.
· : Ensalada variada. Garbanzos con calamares. Pan integral y helado de yogur con sabor a café.
· : Yogur y fruta. Infusión.
· : Ensalada de tomate y zanahoria. Salchichas frescas con puré de patata. Pan integral y fruta.
Es posible que durante este periodo te sientas bastante cómoda. Tu barriga no está demasiado grande y las molestias asociadas con el inicio del embarazo pueden haberse suavizado. Es un momento muy bonito del embarazo, así que ¡relájate y disfrútalo todo lo que puedas!
Es posible que haya algunas cosas que te estén preocupando. Por ejemplo, el exceso de grasa en la cara puede haberte producido algunos granitos de acné. Para reducir este tipo de erupciones, intenta lavarte bien con un jabón suave y agua, al menos dos veces al día. Debes tener mucha precaución con los medicamentos para el acné, así que consulta siempre con tu doctor antes de usar uno. Esto se debe a que ciertos medicamentos pueden producir defectos de nacimiento en el bebé.
Puede que también te hayas notado algunas varices en las piernas, especialmente si tu madre también las tuvo durante sus embarazos.
Eso se debe a que el embarazo pone una presión añadida en las venas de las piernas. El volumen de la sangre se ha incrementado y el útero ejerce mucha presión en la vena cava inferior, que es una vena grande que devuelve la sangre desde la parte inferior del cuerpo hasta el corazón. Por si fuera poco, el aumento de la progesterona hace que las paredes de las venas se relajen y se vuelvan más prominentes. Las varices tienden a empeorar con cada embarazo. Lo normal es que aparezcan en las piernas, pero a veces también aparecen en la vulva.
.
Para ayudar a prevenir o minimizar las varices, es bueno hacer ejercicio cada día, levantar las piernas cuando sea posible, dormir del lado izquierdo y llevar medias de soporte especial para el período de embarazo.
También pueden aparecer unas pequeñas venas particularmente en los tobillos, piernas o rostro. Son un grupo de pequeños vasos sanguíneos cerca de la superficie de la piel. Las venitas pueden parecer a una arañita o como ramas o como el sol con los rayos que salen del centro. O puede ser un grupo de líneas finas sin ningún patrón.
Aunque estas venas no son estéticas, no suelen causar molestias y generalmente desaparecen después del parto.

Bella por fuera, bella por dentro
Tu salud mental y tu salud espiritual son tan importantes en esta etapa de tu vida como es tu salud física. Esta etapa de tu embarazo es un tiempo tan especial y único. Y hay maneras de sentirse muy bien y sentirse bella tanto por fuera como por dentro.
Si las náuseas, mareos u otras molestias no te lo están haciendo pasar muy bien, es posible que ahora estar bella no sea una de tus prioridades, aunque hay mujeres que se sienten especialmente hermosas en esta etapa.
Pero si tú no eres una de ellas, y te sientes un poco “baja de ánimo”, sea por los achaques típicos del embarazo o por los cambios que está experimentando tu cuerpo, es muy importante dedicar tiempo a sentirte bien contigo misma, tanto por fuera como por dentro.
Sentirte bien mentalmente es muy importante durante el embarazo. Las tensiones y el estrés no te van a hacer ningún bien, en un momento en el que necesitas toda tu energía, y cuando estás pasando por tantos cambios.
Muchas mujeres tenemos una educación tradicional en las que se nos ha enseñado a ser las responsables del funcionamiento de la casa y de la atención de todos los miembros de nuestra familia, y a menudo nos sentimos culpables si no podemos atender adecuadamente todas estas obligaciones. Sin embargo, durante el embarazo es necesario adoptar una actitud mental, porque físicamente no podemos responder a estas exigencias de la misma forma. Y si además no tenemos familiares alrededor que nos puedan ayudar, es posible que se nos haga más difícil seguir el ritmo normal.
Habla con tu esposo y con los que te rodean para que entiendan que vas a necesitar ayuda y no te sientas culpable si hay días en los que tienes que dejar cosas sin hacer. Y sobre todo, recuerda que tan importante como no cansarte, es no sentirte culpable por tomar un rato para relajarte.
Por otra parte, si sientes que durante el embarazo hay ciertas emociones que te están produciendo angustia, o hay alguna situación a tu alrededor que te está desequilibrando, consulta con un profesional. Por ejemplo, si hay muchas discusiones con tu pareja o si has perdido a un bebé anteriormente y tienes ahora mucho miedo de que esa situación se repita. Tu salud mental es importante siempre, pero especialmente ahora. Hablar con un psicólogo puede ayudarte a poner las cosas en perspectiva.
De la misma forma, la religión y la espiritualidad son una parte importante de la vida de muchas mujeres y algo muy reconfortante durante el embarazo.
Orar, rezar o meditar, te puede hacer sentir muy bien y darte seguridad en ti misma y darte tranquilidad para el momento del parto.
Pero, aunque no seas religiosa, lo que importa es que te sientas bien interiormente durante el embarazo. Busca aquello que te dé paz interior y practícalo de forma regular, sea paseos en la naturaleza, yoga, o ejercicios de respiración. Le trasmitirás esa sensación de bienestar a tu bebé.
Para un niño aún no nacido
Te pido Señor,
Por éste, nuestro niño,
Hueso de nuestros huesos,
Carne de nuestra carne,
Y sin embargo, por divino misterio,
¡Un alma inmortal!
Haz que pueda conocer
Dulzura y tibieza en el vientre materno;
Y que pueda crecer
Sabio y bondadoso en las manos paternas;
Y que pueda vivir
Mirando hacia Dios
Durante largos años en los caminos rectos
¿Qué más pedirte, Dios,
Por este, nuestro niño?
Hueso de nuestros huesos,
Carne de nuestra carne,
Y sin embargo, por divino misterio
¡Un alma inmortal!
Miriam Sieber Lind
Puede llegar a ser más difícil dormir durante la noche a media que el embarazo avanza, por los evidentes cambios que tienen lugar en tu cuerpo.
Puede que te sorprendas al encontrar que:
• Estas roncando por primera vez en su vida. Esto se debe en parte a más estrógeno, lo que contribuye a la inflamación de las membranas mucosas de la nariz y puede incluso hacer que produzca más moco. Qué hacer: dormir de costado y elevar ligeramente la cabeza.
• Acidez estomacal e indigestión puede hacer que sea más incómodo recostarse en la cama.
Qué hacer: Evite los alimentos que desencadenan los ardores de estómago. Espera dos a tres horas para digerir una comida antes de irse a la cama, y prueba dormir semi-vertical en un sillón cómodo o apuntalado con almohadas debajo de la parte superior del cuerpo.
Algunos sugieren comer pequeñas porciones de piña fresca para aliviar tu acidez estomacal.
• Calambres en las piernas te despiertan bruscamente de un sueño profundo.
Qué hacer: Endereza la pierna, talón primero suavemente, flexionando los dedos hacia las espinillas, o camina durante unos pocos minutos.
• Te das vueltas y vueltas toda la noche tratando de encontrar una posición cómoda para dormir.
Qué hacer: Acostarse de costado con las rodillas flexionadas y una almohada entre las piernas. Para una mayor comodidad y apoyo, acomoda otras almohadas bajo el vientre y la espalda.
Si no logras dormir mejor tumbada sobre el lado izquierdo con almohadas o cojines colocados entre tus rodillas y detrás de tu espalda, podrías probar descansar en un cómodo sillón reclinable. A medida que tu panza va alcanzando su dimensión máxima, puede que duermas mejor en una posición más incorporada.
Eso depende de cómo lo calcules. Actualmente, la mayoría de los profesionales de la salud cuentan 40 semanas desde el primer día de tu menstruación. De todos modos, recuerda que durante las dos primeras semanas no estás realmente embarazada porque no has ovulado, y tampoco sabrás que lo estás hasta pasadas unas cinco semanas. Pero es la fórmula seguida por la mayoría.
Cuarenta semanas son nueve meses de calendario (de 30 ó 31 días), o diez meses lunares (28 días). Para contar los meses más fácilmente, hay muchos
que consideran los meses como lunares, por lo que cuatro semanas se consideran un mes. Con esta fórmula, cuando se cumplan las cuarenta semanas ¡llevarás embarazada diez meses lunares!