Las etapas del embarazo, cuidados, sintomas, y precauciones
Muchas futuras mamás sufren de acidez, también llamadas indigestión o reflujo ácido. Las agruras son inofensivas, pero pueden ser muy incómodas. Afortunadamente, la mayoría de los casos pueden tratarse sin riesgo alguno con medicamentos que se adquieren sin receta médica.
Aquí te proporcionamos información sobre las opciones para sobrellevar este desagradable efecto secundario del embarazo (recuerda que es importante pedir la aprobación de tu doctor antes de usar cualquier medicamento).
Tu primera línea de defensa podrían ser los antiácidos masticables hechos de carbonato de calcio (a veces llamados simplemente “calcio” en la etiqueta). Son rápidos, portátiles y eficaces, y podrían aliviar tus molestias por sí solos . Algunos incluso saben bastante bien.
Los antiácidos que contienen hidróxido de magnesio u óxido de magnesio también son una buena opción y vienen en tabletas o en forma líquida. Pero ten presente que el tragar cualquier líquido, incluso el que necesitas para tragarte una tableta, hará que tu estómago haga lo que hace naturalmente, es decir, producir jugos digestivos, incluyendo ácido, que es precisamente lo que tratas de reducir. Así que es mejor tragarte las tabletas con tan poco líquido como sea posible cuando estás teniendo dificultades con las agruras.
Todos estos medicamentos son verdaderos antiácidos. Es decir, neutralizan el ácido que está presente en tu estómago y causándote dolor. Los antiácidos masticables hacen efecto mucho más rápidamente que las tabletas para tragar enteras, debido a que no tienes que esperar a que se disuelvan. Puedes experimentar y ver cuáles te funcionan mejor.
Evita los antiácidos que contienen “aluminio” (como hidróxido de aluminio o carbonato de aluminio) en la lista de ingredientes. El aluminio puede ocasionar estreñimiento y, en dosis grandes, es tóxico. Así que, aunque probablemente sean seguros cuando se usan ocasionalmente y en la dosis recomendada, no son tu mejor opción.
Los remedios que contienen aspirina (como Alka-Seltzer) también deben evitarse durante el embarazo. La aspirina puede aparecer en la lista de ingredientes como salicilato o ácido acetilsalicílico.
Además, evita el bicarbonato de sodio — que se encuentra por lo general como bicarbonato de soda pero también se vende en tabletas como antiácido — y el nitrato de sodio. Estos remedios contienen mucho sodio, lo que hace que retengas agua, y esto, a su vez, produce inflamación (si estás lo suficientemente avanzada en tu embarazo como para que te cueste quitarte los anillos de tus dedos hinchados o has visto horrorizada tus tobillos inflamados, comprenderás en seguida por qué esta no es la opción ideal).
Recuerda que incluso los antiácidos masticables que vienen en ricos sabores de frutas son medicinas. Si estás ingiriendo más cantidad de lo que se recomienda, habla con tu doctor para ver si puedes tomar algo más eficaz y de efecto más duradero, llamado generalmente “reductor de ácido”. En vez de neutralizar el ácido de tu estómago como los antiácidos, el reductor de ácido de hecho evita que tu estómago secrete la mayoría del ácido que normalmente produciría.
Si tomas un reductor de ácido puro, funciona mejor cuando se ingiere antes que los alimentos, ya que no ayudará si el ácido ya está en tu estómago. Algunos de estos medicamentos son una combinación de un reductor de ácido (como la famotidina) y un antiácido (como carbonato de calcio o hidróxido de magnesio), para proporcionar alivio inmediato del ácido que ya te está molestando y reducir la producción de más ácido durante un periodo de hasta 12 horas.
Escrito por Gerald Briggs
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UN VIDEO MARAVILLOSO REVELANDO LAS DIVERSAS ETAPAS DEL EMBARAZO
Si has tenido hemorragia vaginal o pérdidas de sangre al comienzo del embarazo, quizás tu médico te aconseje no tener relaciones sexuales hasta pasadas las 14 semanas.
En cualquier otra circunstancia, no hay ninguna razón física por la que tú y tu pareja no puedan hacer el amor durante el embarazo. El pene no puede dañar al bebé de ninguna forma durante el acto sexual.
Quizás durante los primeros meses, sientas cansancio, náuseas, hipersensibilidad en los senos, estrés generalizado y una cierta ansiedad. Estas sensaciones pueden disminuir tu deseo de hacer el amor. Sin embargo, muchas mujeres reportan que a medida que avanza su embarazo, y especialmente durante el segundo trimestre, se sienten menos incómodas y aumenta su deseo sexual.
Según progrese la gestación y te crezca la pancita, es posible que te moleste tener el cuerpo de tu compañero encima del tuyo. Puedes experimentar con otras posiciones en las que disfrutes más.
En el último trimestre, es mejor hacer el amor con suavidad, porque de lo contrario quizás te resulte incómodo.
Hay otra cosa que debes tener en cuenta las últimas semanas: hacer el amor genera oxitocina, una hormona que entra en la corriente sanguínea y que ayuda a que el cuello uterino se vaya preparando para el parto.
Hacia el final de la gestación, esta hormona puede desencadenar contracciones. También el semen, rico en prostaglandinas naturales que contribuyen a las contracciones del útero, puede facilitar el inicio del parto.
No hay ningún problema si el embarazo progresa normalmente, aunque en algunos casos tu médico puede aconsejarte que no hagas el amor durante el último trimestre, por ejemplo, si tienes antecedentes de partos prematuros.
Hay personas que prefieren no tener relaciones sexuales durante el embarazo. Si te sucede esto a ti (o a tu compañero), es importante que lo hablen para que no se convierta en un conflicto grave entre ustedes.
Escrito por Anna McGrail
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“Siento como si el bebé que llevo dentro ha de ser una gran persona” confió una futura mamá a una amiga.
El sentimiento que ella tenía nos recuerda la forma en que sentían las madres hebreas antes del nacimiento de Cristo. Porque según los antiguos escritos de los profetas, una joven sería honrada trayendo al mundo al Mesías prometido. ¿A quién otorgaría el Señor ese gran honor? Por supuesto, nadie lo sabía, y por eso todas esperaban. Y un día, a la que menos lo imaginaba, llegaron las buenas noticias.
María, una humilde muchacha, había conocido el amor, el amor de un noble joven. Preveía su papel como esposa y madre, como cualquier muchacha enamorada y comprometida para casarse. Pero no esperaba una visita de un ser celestial. Nadie lo espera.
“Salud a ti, María, muy favorecida. El Señor es contigo”.
María se asustó, como siempre ocurre con los seres humanos cuando son visitados por ángeles. Pero el ángel le dio aliento.
“No estés asustada, María; Dios te ama profundamente. Serás la madre de un hijo y le llamarás ‘Jesús’. Será grande y será conocido como Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David su padre y será Rey sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reino no tendrá fin”.
María mostró su cualidad de carácter cuando preguntó sencillamente: “¿Cómo puede ser eso? ¡No estoy casada!”
Obedientemente y con fe, aceptó la explicación del ángel. El Espíritu Santo vendría sobre ella y el Ser santo que nacería de ella sería llamado Hijo de Dios.
Joven como era, probablemente aún una adolescente, María tenía fortaleza tanto de cuerpo como de alma. Y es una buena cosa, porque los días del embarazo de María fueron excepcionalmente abrumadores.
Para los grandes acontecimientos solemos estar dispuestas a grandes sacrificios. Son las cosas triviales, minúsculas la que nos hacen quejar y marchitar. María estuvo a la altura de las circunstancias.
María respondió: “¡Le doy gracias a Dios
con todo mi corazón,
y estoy alegre
porque él es mi Salvador!
Dios tiene especial cuidado de mí,
su humilde esclava.
Desde ahora todos me dirán:
“¡María, Dios te ha bendecido!”
El Dios todopoderoso ha hecho
grandes cosas conmigo.
¡Su nombre es santo!
Él nunca deja de amar
a todos los que lo adoran.
Dios actúa con poder
y hace huir a los orgullosos.
Quita a los poderosos de sus tronos,
y da poder a los pobres.
Da cosas buenas
a los hambrientos,
pero despide a los ricos
con las manos vacías.
Ayuda a los israelitas,
sus servidores,
y nunca deja de ser
bondadoso con ellos.
Así lo prometió
a nuestros antepasados,
a Abraham y a sus descendientes,
para siempre”.
Lucas 1:46-55
Lunes
· Desayuno: Zumo de naranja o kiwi. Leche con descafeinado o cacao. Pan integral con tahini y miel.
· Almuerzo: Yogur. Fruta.
· Comida: Judías verdes con patata. Rollo de cerdo asado con melocotones naturales. Pan integral y nectarina.
· Merienda: Yogur. Tortas de arroz o maíz.
· Cena: Crema de calabacín. Revuelto de pimientos del piquillo con jamón ibérico. Pan integral y yogur.
Martes
· : Zumo de naranja o kiwi. Infusión. Yogur con muesli.
· : Biscotes con quesito y fruta.
· : Ensalada de zanahoria con maíz. Paella de ventresca frresca de bonito o atún. Pan integral y fruta.
· : Infusión. Dos frutas frescas.
· : Ensalada templada con gambas y setas. Crepes rellenos de ajetes y gambas salteadas con salsa de finas hierbas. Yogur.
Miércoles
· : Zumo de naranja o kiwi. Descafeinado o cacao con leche. Galletas.
· : Frutos secos. Fruta. Yogur.
· : Ensalada de tomate y bonito. Pochas con codornices. Pan integral y sandía.
· : Descafeinado con leche. Galletas.
· : Salchichas en papillote con cebolla y calabacín. Pan integral y yogur.
Jueves
· : Zumo de naranja o kiwi. Descafeinado con leche. Galletas.
· : Infusión. Biscotes con pavo y queso en lonchas.
· : Berenjenas a la plancha. Nuggets de pavo con ensalada de tomate. Pan integral y fruta.
· : Gazpacho frío de melón con yogurt.
· : Gazpacho. Trucha con tomate en papillote. Pan integral y yogur.
Viernes
· : Zumo de naranja o kiwi. Descafeinado o cacao con leche. Pan integral con tahini y miel.
· : Yogur. Fruta.
· : Ensalada verde. Espaguetis con judías verdes frescas y piñones. Pan integral y queso.
· : Infusión. Sándwich vegetal con atún.
· : Ensalada de pollo con salsa rosa. Gallo en papillote con limón. Pan integral y yogur.
Sábado
· : Zumo de naranja o kiwi. Leche con cacao. Pan con pavo y loncha de queso.
· : Yogur con fruta y frutos secos.
· : Menestra de verduras. Merluza a la plancha con tomate asado y salsa bilbaína. Pan integral y plátano.
· : Descafeinado con leche. Galletas con chocolate.
· : Quiche integral de espinacas y tomate. Fruta fresca.
Domingo
· : Zumo de naranja o kiwi. Leche con cacao o descafeinado. Bizcochos de soletilla.
· : Dos frutas variadas. Infusión.
· : Ensalada de garbanzos con arroz, champiñones y espárragos trigueros. Atún al horno con fritada de pimiento y tomate. Pan integral y fruta.
· : Cuajada. Fruta del tiempo.
· : Ensalada de tomate, melocotón y pepino con aliño de encurtidos. Huevo a la plancha con champiñones. Pan integral y albaricoques.