Las etapas del embarazo, cuidados, sintomas, y precauciones
Los científicos no conocen exactamente la causa del hipo en los adultos y tampoco saben explicar muy bien el hipo en el feto.
El hipo del bebé — que es una contracción involuntaria del diafragma — es totalmente normal y no es un motivo de preocupación. Incluso puede ser motivo de alegría, porque el hipo solo ocurre cuando el sistema nervioso está totalmente desarrollado, a partir del segundo trimestre, y eso quiere decir que tu bebé se está desarrollando normalmente.
Pero tampoco te preocupes si no sientes el hipo de tu bebé, porque algunas mamás lo sienten y otras no (el hipo se siente como una serie repetida de pequeñas sacudidas del bebé).
De BabyCenter
Mantener el sentido común y la actitud crítica ante los consejos y creencias populares es fundamental para paliar la inseguridad antes del parto
Con el progreso del embarazo, y por más tiempo y energías que se hayan dedicado a prepararse para saber cuidar del bebé, crece muy a menudo la sensación de sentirse poco capaz de ello. Esa inseguridad es un sentimiento absolutamente normal en personas responsables. Y si las madres afirman que con el segundo hijo todo les resulta mucho más fácil, no es tanto por lo que han aprendido con el primero, sino por la confianza que han adquirido en sí mismas.
En todo caso, es razonable sentir una cierta ansiedad, pero también conviene pensar que la naturaleza no hace tan mal las cosas. Los bebés no son tan frágiles como aparentan, y si los animales saben lo suficiente para sacar adelante a sus cachorros, la especie humana también puede hacerlo. De hecho, es recomendable que los padres recurran más a su instinto y sentido común, y aprendan a olvidarse de tópicos e ideas equivocadas, que a veces se acumulan casi inconscientemente.
La madre primeriza, más receptiva a cualquier información sobre los bebés cuanto más próximo es el nacimiento del suyo, lo lee todo y lo pregunta (o escucha) todo (y de cualquiera), acabando abrumada por un exceso de información que presenta la crianza como una complicadísima labor. Suele estar confundida por opiniones tan tajantes y aparentemente seguras como contradictorias, y con un bagaje de tópicos, exageraciones y errores, que pueden llegar a ser peligrosos y hacerle perder la confianza en el propio sentido común.
Ante la aparente autoridad de la letra impresa, de la voz de la experiencia y del llamado ?saber popular?, es preciso mantener una actitud crítica y no aceptar ninguna norma que carezca de explicación.
Cuanto más categórica sea una afirmación, con más cautela debe ser analizada. Por ejemplo, los bebés no deben mamar cada tres horas, sino que suelen hacerlo aproximadamente con esa frecuencia, y eso a partir de la semana de vida; pero tampoco es exacto decir que sólo han de comer cuando lo pidan, porque al principio y hasta que cogen fuerza, conviene no dejar pasar más de dos o tres horas sin ofrecerles alimento… Sin embargo, podemos admitir que si tienen hambre deben comer, sea la hora que sea, porque ésa es una norma absolutamente lógica.
Estos controles son de suma importancia:
Toma un pequeño cuaderno y anota en él los resultados del primer examen prenatal: peso inicial, resultado de los análisis de albúmina y de azúcar en la orina y las dos cifras de la tensión (máxima y mínima).
Conserva siempre al día este cuaderno y no dejes de anotar la evolución de estos exámenes cada mes. ¿Por qué?
El control de peso – albúmina – tensión te evitará una enfermedad grave: la toxemia del embarazo, intoxicación del organismo que hay que controlar con suma atención si se quiere evitar la crisis de eclampsia de la que , no hace todavía treinta años, morían numerosas mujeres.
Hoy en día, las crisis de eclampsia son excepcionales, y solamente las mujeres privadas de todo cuidado y vigilancia pueden llegar a tales extremos.
Sin duda, estarás interesada en conocer los síntomas de esta eclampsia que amenazó a nuestras abuelas y casi a nuestras madres.
La crisis de eclampsia recuerda a la epilepsia. Sus convulsiones duran unos minutos y son precedidas de un violento dolor de cabeza, obnubilaciones de la vista y a veces un dolor a la altura del estómago.
La crisis cesa rápidamente, pero puede repetirse. Y a veces provoca la muerte del feto in utero, es decir en el seno de la madre.
Pero si la eclampsia se declara rarísimas veces, muchos médicos y comadronas se quejan de que demasiadas futuras madres descuidan regularmente su peso, su tensión y el estado de su orina.
Resultado: que durante el último trimestre del embarazo algunas mujeres encinta se encuentran aquejadas de un brusco aumento de albúmina y amenazadas de toxemia.
LA PRIMERA SEÑAL DE ALERTA ES LA ALBÚMINA
En tiempo normal, la orina no debe contener albúmina; en efecto, ésta es transformada por los riñones en diferentes sustancias que serán eliminadas por la orina. Pero a veces los riñones, fatigados por el embarazo, dejan pasar a la orina la albúmina en estado puro.
TERCER TRIMESTRE
SEPTIMO MES
TU SALUD
TU BEBE
SEÑALES DE ALARMA
- Perdidas de sangre
- Hemorragias
CONSEJOS: Sé prudente… este último trimestre es capital. Estás a punto de “ultimar” a tu bebé.
OCTAVO MES
TU SALUD
TU BEBE
SEÑALES DE ALARMA
CONSEJOS: No te alejes mucho del lugar donde piensas dar a luz
NOVENO MES
TU SALUD
-Cuarto examen obligatorio dentro de los 15 primeros días del mes
TU BEBE
CONSEJO: Reposa lo más posible
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SEGUNDO TRIMESTRE
CUARTO MES
TU SALUD
TU BEBE
SEÑALES DE ALARMA
-Excesivo peso (más de 1,5 kg por mes)
CONSEJOS: Puedes llevar una vida más libre
QUINTO MES
TU SALUD
TU BEBE
SEÑALES DE ALARMA
CONSEJOS: es el mejor mes para viajar e irse de vacaciones.
SEXTO MES
TU SALUD
TU BEBE
SEÑALES DE ALARMA
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