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Bella por fuera, bella por dentro

Tu salud mental y tu salud espiritual son tan importantes en esta etapa de tu vida como es tu salud física. Esta etapa de tu embarazo es un tiempo tan especial  y único. Y hay maneras de sentirse muy bien y sentirse bella tanto por fuera como por dentro.


Si las náuseas, mareos u otras molestias no te lo están haciendo pasar muy bien, es posible que ahora estar bella no sea una de tus prioridades, aunque hay mujeres que se sienten especialmente hermosas en esta etapa.

 

Pero si tú no eres una de ellas, y te sientes un poco “baja de ánimo”, sea por los achaques típicos del embarazo o por los cambios que está experimentando tu cuerpo, es muy importante dedicar tiempo a sentirte bien contigo misma, tanto por fuera como por dentro.


Tu salud mental


Sentirte bien mentalmente es muy importante durante el embarazo. Las tensiones y el estrés no te van a hacer ningún bien, en un momento en el que necesitas toda tu energía, y cuando estás pasando por tantos cambios.

 

Muchas mujeres  tenemos una educación tradicional en las que se nos ha enseñado a ser las responsables del funcionamiento de la casa y de la atención de todos los miembros de nuestra familia, y a menudo nos sentimos culpables si no podemos atender adecuadamente todas estas obligaciones. Sin embargo, durante el embarazo es necesario adoptar una actitud mental, porque físicamente no podemos responder a estas exigencias de la misma forma. Y si además no tenemos familiares alrededor que nos puedan ayudar, es posible que se nos haga más difícil seguir el ritmo normal.

Habla con tu esposo y con los que te rodean para que entiendan que vas a necesitar ayuda y no te sientas culpable si hay días en los que tienes que dejar cosas sin hacer. Y sobre todo, recuerda que tan importante como no cansarte, es no sentirte culpable por tomar un rato para relajarte.

Por otra parte, si sientes que durante el embarazo hay ciertas emociones que te están produciendo angustia, o hay alguna situación a tu alrededor que te está desequilibrando, consulta con un profesional. Por ejemplo, si hay muchas discusiones con tu pareja o si has perdido a un bebé anteriormente y tienes ahora mucho miedo de que esa situación se repita. Tu salud mental es importante siempre, pero especialmente ahora. Hablar con un psicólogo puede ayudarte a poner las cosas en perspectiva.


Tu espiritualidad


De la misma forma, la religión y la espiritualidad son una parte importante de la vida de muchas mujeres  y algo muy reconfortante durante el embarazo.

 

Orar, rezar o meditar, te puede hacer sentir muy bien y darte seguridad en ti misma y darte tranquilidad para el momento del parto.


Pero, aunque no seas religiosa, lo que importa es que te sientas bien interiormente durante el embarazo. Busca aquello que te dé paz interior y practícalo de forma regular, sea paseos en la naturaleza, yoga, o ejercicios de respiración. Le trasmitirás esa sensación de bienestar a tu bebé.


Para un niño aún no nacido

 

Te pido Señor,

Por éste, nuestro niño,

Hueso de nuestros huesos,

Carne de nuestra carne,

Y sin embargo, por divino misterio,

¡Un alma inmortal!

 

Haz que pueda conocer

Dulzura y tibieza en el vientre materno;

Y que pueda crecer

Sabio y bondadoso en las manos paternas;

Y que pueda vivir

Mirando hacia Dios

Durante largos años en los caminos rectos

 

¿Qué más pedirte, Dios,

Por este, nuestro niño?

Hueso de nuestros huesos,

Carne de nuestra carne,

Y sin embargo, por divino misterio

¡Un alma inmortal!

 

                                           Miriam Sieber Lind