Las etapas del embarazo, cuidados, sintomas, y precauciones
Es conveniente que te hagas la prueba de tolerancia a la glucosa entre las 24 y las 28 semanas. Tu doctor querrá tomar un poco más de sangre para analizarla y comprobar que no tienes anemia. Aunque el volumen de la sangre aumenta mucho durante el embarazo, la cantidad de glóbulos rojos disminuye, y a veces se produce un tipo de anemia conocida como anemia fisiológica, bastante común en el segundo y el tercer trimestre del embarazo. Si los análisis de sangre muestran que tienes anemia, el doctor probablemente te recomiende que tomes un suplemento de hierro.
Seguramente no te sientes tan ágil como antes pero hacer ejercicio aún sigue siendo seguro para ti, pero presta mucha atención a las señales que te envía tu cuerpo. No hagas ejercicio si te sientes muy cansada y detente si sientes cualquier dolor o estás fatigada, mareada o sin aliento. No pases demasiado tiempo recostada sobre tu espalda, ni hagas ejercicios en los que puedas perder el equilibrio. Asegúrate de beber mucha agua y dejar tiempo para hacer un calentamiento y para un periodo de enfriamiento.
Es posible que tu pelo se vea ahora más abundante y sedoso que nunca. No es que te esté creciendo más cabello, sino que se te cae menos. También puede que notes un vello corporal más denso y de color más oscuro, e incluso observes que tienes vello en la barbilla, el labio superior, la mandíbula, los pómulos, los pechos o hasta en el vientre. Esto se debe al incremento de las hormonas sexuales que se conocen como andrógenos. Todo regresará a la normalidad en las semanas posteriores a que nazca el bebé.
Durante el embarazo, tu piel se está estirando para acomodar el desarrollo de tu bebé y el peso que estás aumentando. Además, necesitas más líquidos, por eso es importante vigilar que siempre estás hidratada. La hidratación insuficiente, combinada con el estiramiento de la piel, puede provocar comezón. Si la comezón te resulta insoportable, usa mucha crema hidratante, bebe mucha agua y evita los baños calientes o frecuentes. Si todavía te molesta mucho la comezón, debes consultar con tu doctor.
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