En estas semanas es posible que tu presión sanguínea suba un poco, hasta llegar al nivel que tenías antes de quedar encinta. (Entre las semanas 22 y 24 la presión suele estar en su punto más bajo.)

 

 

Si tienes dolor de cintura es debido al  crecimiento de tu útero que debilita los músculos de tu abdomen y que también pone presión sobre algún nervio como también por  los cambios hormonales que aflojan tus ligamentos y coyunturas.

Además, el peso extra que tienes le da más trabajo a tus músculos y coyunturas y por esa razón es muy posible que termines el día agotada.

Cuando caminas, cuando te quedas de  pie o sentada durante mucho tiempo, cuando te doblas o levantas algo, todas estas acciones ponen tensión en tu espalda.

Un baño caliente o compresas calientes pueden traer alivio aunque algunas mujeres encuentran más alivio si las compresas son frías.

 

Trata de

  • mantener una buena postura durante el día
  • evita actividades que requieren doblarse y girar al mismo tiempo
  • cambiar frecuentemente  de postura, cuando estás de pie o sentada

duerme de costado con las rodillas dobladas y una almohada entre las piernas y usa otra almohada como soporte de tu abdomen. Una almohada en tu espalda también puede ayudar.