Las etapas del embarazo, cuidados, sintomas, y precauciones
TU VIDA ESTA CAMBIANDO
Tal vez ya estás experimentando algunas de las incomodidades mencionadas en un artículo anterior como cansancio, orinar frecuente, náusea. Por fuera no se nota ningún cambio en ti pero tal vez debes empezar a hacer algunos cambios.
Es importante evitar el alcohol durante toda la etapa del embarazo ya que no se sabe hasta qué punto el alcohol puede afectar o dañar el bebé que se está desarrollando.
También se aconseja hacer algún ejercicio diariamente. El ejercicio te ayudará a fortalecerte y desarrollar la resistencia que necesitarás para aguantar el peso extra que llevarás. Puede ayudarte a prevenir algunas dolencias y dolores del embarazo y muchas mujeres encuentran que también reduce el estrés. El ejercicio también te prepara para soportar los dolores de parto.
Además, si has hecho alguna forma de ejercicio durante el embarazo, después de dar a luz te será más fácil volver a tu rutina anterior. Elige una actividad segura y moderadamente vigorosa que disfrutes. Caminar y nadar son excelentes elecciones.

TU BEBE CRECE
Tal vez recién ahora en esta quinta semana, se ha confirmado tu embarazo.
En esta semana 5 de tu embarazo, el útero de tu bebé está creciendo muy rápidamente. Ya tiene el tamaño de una semilla de sésamo y se asemeja más a un renacuajo que a un ser humano. El embrión ya se compone de 3 capas – el ectodermo, el mesodermo y el endodermo – que más adelante formarán todos sus órganos y tejidos.
El neural – del cual se desarrollarán el cerebro, la médula espinal, los nervios y la columna vertebral – empieza a desarrollarse en la capa superior, llamada ectodermo. En esta capa también se formará la piel, el pelo, las uñas, las glándulas mamarias y sudoríparas y el esmalte dental.
El corazón y el sistema circulatorio comienzan a formarse en la capa intermedia o mesodermo. En esta semana 5 de tu embarazo el corazón comienza a dividirse en cámaras y comienza a latir y bombear la sangre. El mesodermo también formará los músculos del bebé como también el cartílago, el tejido óseo y subcutáneo (debajo de la piel).
La tercera capa, o endodermo, contendrá los pulmones, los intestinos y un sistema urinario rudimentario como también la tiroides, el hígado y el páncreas. Mientras tanto, la placenta primitiva y el cordón umbilical que llevan alimento y oxígeno a tu bebé, ya están trabajando.
Cada bebé se desarrolla algo diferente, aún en el útero, pero estos datos te darán una idea general del desarrollo de tu bebé.
TU VIDA ESTA CAMBIANDO
Probablemente en esta semana descubres que estás embarazada. Para hacerte tú misma una prueba de embarazo es mejor esperar una semana para tener un resultado más preciso.
Si da positivo y estás tomando medicación, pregunta al médico si es seguro continuar con ella.
Se recomienda tomar un multivitamínico que contenga por lo menos 400 microgramos (mcg) de ácido fólico y más adelante aumenta a 600 mcg. Se recomienda vitaminas prenatales.
Las próximas 6 semanas son cruciales para el desarrollo de tu bebé. Las versiones rudimentarias de la placenta y cordón umbilical, que llevan los nutrientes y el oxígeno a tu bebé, ya están funcionando. A través de la placenta, tu bebé se expone a lo que ingieres en tu cuerpo así que asegúrate de que consumes lo que es bueno tanto para ti como para tu bebé.
CAMBIOS EN TU CUERPO
Durante el primer trimestre tu cuerpo sufre muchos cambios. Conforme tu cuerpo se ajusta al bebé que crece, tú puedes experimentar náuseas, cansancio, dolor de espalda, cambios de humor y estrés. Esto es normal.
La mayoría de estas incomodidades desaparecerán conforme progresa el embarazo. Y algunas mujeres no sufren ninguna molestia. Si ésta no es tu primer embarazo, puede que tengas diferentes malestares. Como cada mujer es diferente, así, cada embarazo es diferente.
Conforme tu cuerpo cambia sería una buena idea hacer reajustes a tu rutina cotidiana. A continuación nombraremos algunos de los cambios o síntomas más comunes que puedes experimentar durante el primer trimestre.
TU BEBE CRECE – a las 4 semanas
Desde la semana 4 empieza el período embrionario. Desde ahora y hasta la semana 10, todos los órganos de tu bebé empezarán a desarrollar y algunos aún comenzarán a funcionar. Como resultado, éste es el período en que está más vulnerable a cualquier cosa q pueda interferir con su desarrollo.
Ahora mismo tu bebé es un embrión del tamaño de una semilla de amapola y consiste de dos membranas, el epiblasto y el hipoblasto, de los cuales se desarrollarán todos sus órganos y partes del cuerpo.
La placenta primaria también se compone de dos membranas en este período. Sus células se están introduciendo en las paredes de tu útero, creando espacios donde pueda fluir tu sangre para que la placenta madura pueda proveer nutrientes y oxígeno al bebé cuando empiece a funcionar al final de esta semana.
Ahora están presentes también el saco amniótico donde se alojará tu bebé. El fluido amniótico que actuará de protección a medida que crece y el saco de vitelo, o yema, que produce las células rojas de la sangre de tu bebé y ayuda a proporcionarle los nutrientes hasta que la placenta se haya desarrollado y esté lista para hacer esa labor.
Con cierta frecuencia, la mujer embarazada experimenta cambios en sus preferencias alimentarias que se relacionan con variaciones de la sensibilidad gustativa.
La embarazada puede encontrar desagradable el sabor o el olor de ciertos alimentos que le gustaban antes de la gestación, como suelen ser los alimentos grasos, alimentos fritos, café, té, etc.
Por el contrario, puede experimentar una marcada apetencia por productos que no eran de su consumo habitual, lo que responde al término de “antojos”.
Este fenómeno, no se debe en absoluto a alteraciones psicológicas, sino a alteraciones producidas por el trastorno hormonal que el embarazo representa.
Estas aversiones o apetencias no tienen importancia si no alteran ni interfieren en la realización de una dieta variada y equilibrada. Por tanto, no existe una explicación científica que justifique que un antojo no satisfecho de la embarazada puede dejar alguna marca en el bebé.
La famosa frase que dice que “la mujer embarazada tiene que comer por dos”, constituye un mito en la alimentación de la gestante.
Durante el embarazo, la mujer suele recibir informaciones de muy distintas fuentes que le aconsejan “lo que debe y lo que no debe hacer”, en especial, acerca de la alimentación que se supone que debe seguir.
La famosa frase que dice que “la mujer embarazada tiene que comer por dos”, constituye un mito, ya que como veremos a continuación, no por tener que alimentar a dos, debe comer de forma exagerada.
Es cierto que a partir del final del primer trimestre de gestación se detecta un aumento de las necesidades nutritivas debidas al crecimiento del feto, que normalmente la mujer acostumbra a cubrir con un espontáneo aumento de la ingesta de alimentos.
Los especialistas calculan que el aumento de necesidades energéticas se cifra en unas 350 calorías a partir del 4º mes, sobre la ingesta realizada habitualmente. Por lo tanto, queda claro que no se trata de doblar el consumo de alimentos, sino de que los alimentos que componen la dieta aporten al organismo los nutrientes esenciales para la buena salud de la madre y el sano crecimiento y desarrollo del futuro bebé.
Dado que no hay un alimento que contenga todos los nutrientes que necesita la mujer, la alimentación deberá ser variada y equilibrada para que la sangre de la madre, que se comunica con la del embrión a través de la placenta, le aporte las proporciones necesarias de sustancias nutritivas.
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