Vive las Etapas del Embarazo

Las etapas del embarazo, cuidados, sintomas, y precauciones

Jueves
Ago 5,2010

El volumen de tu sangre es ahora un 40 ó 50 por ciento mayor que antes de quedar embarazada, porque ahora tu cuerpo también se tiene que hacer cargo del bebé. Esta cantidad extra compensa además la sangre que puedas perder durante el parto.

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El útero presiona hacia arriba, cerca del diafragma, y en el abdomen. Esto puede causar una sensación de que te falta el aire, así como acidez estomacal.  Para aliviarte esta molestia puedes intentar dormir casi sentado sobre almohadas y comer comidas más pequeñas pero más seguidas.


A medida que el bebé crece, la concentración cada vez mayor de peso en el vientre hace que tu postura y centro de gravedad cambien. Además, tus músculos abdominales se están estirando, las hormonas están haciendo que tus ligamentos se distiendan y tu útero, cada vez mayor, quizás esté presionando algunos nervios. Todo esto puede contribuir a causar dolor en la parte baja de tu espalda y también en tus nalgas y caderas. Si tienes mucho dolor o una sensación de hormigueo en las piernas, díselo a tu doctor.

Los cambios hormonales durante el embarazo aflojan las coyunturas y los ligamentos que  adherido los huesos de la pelvis a la columna. Esto puede causar una sensación de desequilibro y causarte dolor cuando caminas o estás de pie, cuando estás sentada durante períodos largos, cuando te cambias de posición en la cama, cuando quieres salir de una silla baja o de la bañera o cuando te agachas o levantas cosas.

Muchas futuras mamás aseguran que sus bebés están más activos por la noche, pero nadie está muy seguro de por qué sucede esto. La explicación tradicional es que las mujeres notan más los movimientos del bebé cuando ellas están quietas y en silencio. Pero al menos un estudio ha encontrado una respuesta diferente: un grupo de investigadores en Canadá hizo un seguimiento a mujeres embarazadas que tenían que hacer reposo en cama y determinaron que los bebés estaban más activos por la noche, incluso aunque sus madres estuvieran las 24 horas acostadas en la cama.



UN CONSEJO PARA CUANDO TENGAS CONTRACCIONES BRAXTON HICKS.

 

Cuando empiezan las contracciones, ve a orinar y además te ayudará tomar mucha agua.

Martes
Ago 3,2010

CÓMO SE DESARROLLA TU BEBÉ

 

Esta semana tu bebé pesa unos 1,8 kilos y mide unas 43 centímetros. Sus uñitas ya están completamente formadas. Hay algunos bebés que en esta semana ya tienen cabello, pero otros sólo tienen un poquito de vello, como el que recubre un durazno (melocotón).

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Ahora  tú estás aumentado alrededor de 500 gramos por semana y aproximadamente la mitad  de ese peso lo asume tu bebé.  En las próximas 7 semanas tu bebé aumentará un tercio o hasta la mitad del peso que tendrá al nacer.


El bebé ocupa ahora todo el espacio que hay en el útero, ¡pero eso no quiere decir que su nivel de actividad se haya reducido! Quizás hayas escuchado decir que es normal que los bebés se muevan un poco menos a medida que avanza el embarazo, pero eso no es verdad. Si notas una reducción en sus movimientos, debes llamar a tu doctor.

Domingo
Ago 1,2010

Lunes

·                                 Desayuno: Zumo de naranja o kiwi. Leche con descafeinado o cacao. Pan tostado con mantequilla y mermelada.

·                                 Almuerzo: Dos frutas frescas.

·                                 Comida: Ensalada variada. Lasaña de verduras con requesón. Pan integral y fruta.

·                                 Merienda: Yogur con frutos secos.

·                                 Cena: Sopa campera. Tortilla de berenjena. Pan integral y yogur.

Martes

·                                 Desayuno: Zumo de naranja o kiwi. Infusión. Pan integral con tomate y atún.

·                                 Almuerzo: Galletas. Fruta fresca.

·                                 Comida: Judías verdes con patata y zanahoria. Hamburguesa con queso al horno. Pan integral y fruta fresca.

·                                 Merienda: Cuajada con miel y nueces.

·                                 Cena: Ensalada de lechugas variadas. Bonito con tomate y mejillones al vapor. Pan integral y fruta de temporada.

Miércoles

·                                 Desayuno: Zumo de naranja o kiwi. Descafeinado o cacao con leche. Galletas.

·                                 Almuerzo: Fruta fresca. Cuajada.

·                                 Comida: Tagliatele con verduras de temporada. Filete de ternera a la plancha con pimientos del Padrón. Pan integral y fruta.

·                                 Merienda: Pan con chocolate. Frutos secos.

·                                 Cena: Ensalada de berenjenas. Sepia a la plancha con limón. Pan integral y yogur.

Jueves

·                                 Desayuno: Fruta fresca. Yogur con muesli.

·                                 Almuerzo: Infusión. Pan con quesito y pavo.

·                                 Comida: Pisto de verduras. Arroz con pimientos fritos. Pan integral y yogur.

·                                 Merienda: Descafeinado con leche. Galletas integrales.

·                                 Cena: Ensalada de gulas con pulpo y espinacas. Revuelto con cebolla y tomate. Pan integral y fruta.

Viernes

·                                 Desayuno: Zumo de naranja o kiwi. Descafeinado o cacao con leche. Pan tostado con mantequilla y mermelada.

·                                 Almuerzo: Yogur con muesli y fruta.

·                                 Comida: Crema de zanahoria y calabacín. Conejo al horno encebollado. Pan integral y yogur.

·                                 Merienda: Macedonia de fruta con frutos secos.

·                                 Cena: Papillote de pollo y verduras con salsa de queso. Pan integral y cuajada.

Sábado

·                                 Desayuno: Zumo de naranja o kiwi. Yogurt de sabores con manzana golden con manzana y pasas. Pan de nueces.

·                                 Almuerzo: Pan con atún o sardinas.

·                                 Comida: Menestra de verduras. Empanada gallega de bacalao. Helado.

·                                 Merienda: Fruta o zumo. Tortas de arroz.

·                                 Cena: Ensalada de tomate, cebolla y zanahoria. Huevos con bechamel y berenjenas. Pan integral y fruta del tiempo.

Domingo

·                                 Desayuno: Zumo de naranja o kiwi. Leche con cacao o descafeinado. Pan integral con atún y queso.

·                                 Almuerzo: Infusión. Yogur y nueces.

·                                 Comida: Gazpacho. Garbanzos con picadillo adobado de cerdo. Pan integral y fruta de temporada.

·                                 Merienda: Yogur y fruta. Infusión.

·                                 Cena: Crema de verduras. Merluza con verduritas al microondas. Pan integral y fruta fresca.

 

Jueves
Jul 29,2010




¿Qué me produce el dolor de espalda?


Es muy probable que tu dolor de espalda se deba al útero en crecimiento y a los cambios hormonales que estás experimentando. El útero en expansión desplaza el centro de gravedad y estira y debilita los músculos abdominales, lo que hace que tu postura cambie y tu espalda se vea sometida a una presión adicional. El peso extra que estás llevando significa más trabajo para tus músculos y mayor estrés para tus articulaciones, y esto explica por qué puede ser que sientas que el dolor de espalda empeora al final del día. Además, el útero también puede ejercer presión sobre un nervio.

Por otra parte, los cambios hormonales del embarazo distienden las articulaciones y los ligamentos que conectan los huesos pélvicos a la columna vertebral. Esto puede hacer que te sientas menos estable y tengas dolor al caminar, estar de pie o sentada por periodos de tiempo prolongados, al darte vuelta en la cama, al levantarte de un sillón bajo, salir de la tina (bañera), agacharte, o levantar objetos.


¿Qué clase de dolores son comunes en la parte baja de la espalda durante el embarazo?


Los especialistas describen dos tipos comunes de dolor en la parte baja de la espalda durante el embarazo: el dolor lumbar, que ocurre en la región de las vértebras lumbares, en la parte inferior de la espalda, y el dolor pélvico posterior, que se siente en la parte de atrás de la pelvis. Algunas mujeres tienen síntomas de ambos tipos de dolor.

El dolor lumbar es como el dolor en la parte baja de la espalda que quizás has experimentado antes del embarazo. Se siente sobre la columna vertebral y alrededor de ella, aproximadamente al nivel de la cintura o un poco más arriba. También puede irradiar a las piernas. Permanecer sentada o de pie durante periodos de tiempo prolongados y levantar objetos hacen por lo general que el dolor empeore, y éste tiende a ser más intenso al final del día.

Un número aun mayor de mujeres embarazadas padecen de dolor pélvico posterior, que se siente más abajo que el dolor lumbar. Se puede sentir muy adentro de las nalgas, en una o ambas, o en la parte trasera de los muslos. Es posible que se desencadene a raíz de ciertas actividades tales como caminar, subir escaleras, entrar o salir de la tina, sentarse o levantarse de un sillón bajo, darse vuelta en la cama, girar el cuerpo, y levantar cosas.

Las posiciones en que flexionas las caderas — como cuando te sientas en una silla o te inclinas hacia adelante mientras trabajas sentada en el escritorio — pueden empeorar el dolor pélvico posterior. Las mujeres con dolor pélvico posterior están también más predispuestas a tener dolor en el hueso púbico.


¿Podría ser ciática?


Cuando el dolor en la parte baja de la espalda irradia a las nalgas y los muslos, se confunde muchas veces con ciática, una afección que no es común. La verdadera ciática, que puede ser causada por una hernia o una inflamación de un disco en la parte inferior de la columna vertebral, afecta solo a alrededor del uno por ciento de las mujeres embarazadas.

Si tienes ciática, el dolor de pierna será por lo general más intenso que el de espalda. Posiblemente sientas también dolor debajo de la rodilla, que puede incluso irradiarse al pie y los dedos de éste. Es probable que también sientas una sensación de cosquilleo u hormigueo en las piernas o te parezca que están como dormidas.

Si la ciática es intensa, también puedes tener sensación de adormecimiento en la ingle o en la zona genital. Incluso puede suceder que tengas dificultad al orinar o que sufras del problema opuesto, es decir, de incontinencia (dificultad para contener la orina o las heces).

Si piensas que tienes ciática, díselo a tu médico. Llámalo de inmediato si observas pérdida de sensibilidad o debilidad en una o ambas piernas o si sientes pérdida de sensibilidad en la ingle, vejiga o ano (lo cual puede producir dificultad para hacer pis o evacuar, o bien causar incontinencia).


¿Quienes están más predispuestas a tener dolor en la parte baja de la espalda durante el embarazo?


La propensión al dolor en la parte baja de la espalda es mayor si ya has sufrido este tipo de dolor, ya sea antes de quedar embarazada o durante un embarazo anterior. También presentas mayor riesgo si llevas un estilo de vida muy sedentario, eres poco ágil y los músculos de tu espalda y abdomen están débiles.

Si estás embarazada de mellizos o gemelos, o incluso de más bebés, aumentan las posibilidades de tener dolor de espalda. La obesidad puede ser un factor de riesgo que genere dolor en la parte inferior de la espalda durante el embarazo, pero los resultados de la investigación al respecto aún son controvertidos.


¿Qué puedo hacer para evitar el dolor de espalda?


• Comienza un programa de ejercicios para estirar y fortalecer los músculos que sostienen la espalda y las piernas, incluyendo los músculos abdominales. Procura estirar cuidadosamente los músculos porque si los estiras muy rápido o en exceso, puedes forzar demasiado las articulaciones, que se han distendido con el embarazo.

• La natación es una buena opción de ejercicio para las mujeres embarazadas porque fortalece los músculos abdominales y los de la parte baja de la espalda, y el efecto del agua libera las articulaciones y ligamentos de la presión habitual. Los movimientos pélvicos también te pueden ayudar (ver más abajo).

• Párate derecha. Esto es más difícil de hacer a medida que tu cuerpo va cambiando, pero trata de mantener hacia adentro el trasero e intenta que tus hombros se sitúen paralelos a tus orejas. Las mujeres embarazadas tienden a dejar caer los hombros y arquear la espalda a medida que la barriga crece, y esto aumenta la presión sobre la columna vertebral.

• Si estás sentada todo el día, asegúrate siempre de estar erguida. Apoyar los pies sobre un taburete o banqueta te puede ayudar a prevenir el dolor lumbar, al igual que utilizar una pequeña almohada (un apoyo lumbar) detrás de la parte baja de la espalda. Haz pausas frecuentes cuando estés sentada. Levántate y camina un poco a intervalos de una hora aproximadamente.

• Es igualmente importante que evites estar de pie durante mucho tiempo. Si tienes que estar de pie todo el día, trata de hacer una pausa al mediodía y descansa de costado, mientras sostienes con almohadas la parte superior de la pierna y el abdomen.

• Usa calzado cómodo y evita los tacones altos. A medida que tu barriga crezca y tu equilibrio se desplace, los tacones altos harán que tu postura empeore aún más y habrá mayor probabilidad de que tropieces y te caigas.

• Flexiona las rodillas al levantar algo, en lugar de doblar la espalda por la cintura con las piernas rectas, para que no recaiga tanto peso sobre tu espalda. No es el mejor momento para que te lesiones la espalda, por eso es mejor dejar que alguna otra persona levante los objetos pesados. No intentes tampoco jalar objetos que se encuentren en lo alto y trata de no torcer la espalda.

• Divide el peso de los artículos que transportas. Una bolsa de compras en cada mano con la mitad del peso es mucho mejor que la presión dispareja que ejerce sobre la espalda una sola bolsa más pesada.

• Ten cuidado al levantarte de la cama: flexiona las rodillas y gira las caderas mientras te das vuelta hacia el costado, y usa los brazos para empujarte hacia arriba mientras la parte inferior de tus piernas cuelga sobre el borde de la cama.

• Para conseguir un buen descanso por la noche, trata de dormir de costado con una o con las dos rodillas dobladas y una almohada entre las piernas. A medida que avance el embarazo, usa otra almohada o un almohadón en forma de cuña para sostener el abdomen.

• Presta atención a tu cuerpo. Si descubres que una actividad en particular te da dolor de espalda, simplemente deja de hacerla.


¿Qué puedo hacer para calmar el dolor?


Además de las sugerencias que te dimos más arriba, si sufres de dolor en la parte baja de la espalda también son recomendables las siguientes ideas:



• Toma las cosas con calma. No te canses demasiado. (Pero tampoco permanezcas en la cama demasiado tiempo, porque el reposo en cama por lo general no es bueno a largo plazo para el dolor en la parte baja de la espalda e incluso puede hacer que te sientas peor.) Evita actividades tales como pasar la aspiradora y limpiar los pisos, ya que requieren que te agaches y te tuerzas al mismo tiempo. Si no hay nadie más que pueda hacer estas tareas, mueve todo tu cuerpo en vez de girar o estirarte para llegar a lugares que no son fáciles de alcanzar.

• Aprende técnicas de relajación. Te pueden ayudar a sobrellevar las molestias y pueden resultarte especialmente útiles a la hora de acostarte si es que el dolor de espalda es una de las cosas que te dificultan el sueño.

• Trata de aplicar calor o frío. Si bien no hay pruebas concluyentes de que esto ayude, algunas mujeres afirman que sumergirse en una tina con agua tibia o colocarse una botella de agua caliente sobre la región afectada les proporciona al menos un alivio temporal. Hay aún menos pruebas acerca del uso de compresas frías, pero son fáciles de hacer y vale la pena intentarlo cuando el calor no te da resultado.

• Prueba con masajes. Si los remedios “caseros” no te dan resultado, los masajes prenatales realizados por un terapeuta capacitado pueden proporcionarte algo de alivio, especialmente si los combinas con un programa de ejercicios para hacer estiramiento.

Se han hecho algunas investigaciones que sugieren que la digitopuntura (el masaje recibido sobre los puntos específicos de acupuntura) puede ser de más utilidad que otras clases de masaje, y que la acupuntura proporciona también algún alivio. Sin embargo, estos estudios no se han hecho con mujeres embarazadas.

Además, si tienes dolor pélvico posterior, trata de limitar actividades tales como subir escaleras, que pueden hacer que el dolor empeore. Y evita cualquier ejercicio que requiera movimientos bruscos de las caderas o columna vertebral.

Si tienes que permanecer sentada por periodos de tiempo prolongados, trata de usar una silla regulable e inclina el frente levemente hacia abajo. Consulta a tu médico si te conviene usar una faja sacro-lumbar. Algunas mujeres dicen que les ayuda a calmar el dolor cuando caminan, aunque a otras no les es de ninguna ayuda, y a unas pocas parece incluso que les ocasiona más dolor.


¿Qué clase de ejercicio me puede ayudar?


Un estudio ha demostrado que las clases acuáticas prenatales (aerobics acuático) ayudan a aliviar el dolor de espalda. Evita las actividades de alto impacto y máximo esfuerzo y, por supuesto, cualquier cosa que pueda lastimarte.


• Para el dolor lumbar, trata de hacer movimientos pélvicos, que pueden aliviar el dolor de espalda al estirar los músculos y, con el correr del tiempo, también fortalecerlos. A continuación te indicamos cómo hacerlos:

• Colócate sobre las manos y rodillas, los brazos separados en línea con los hombros y las rodillas separadas en línea con las caderas, manteniendo los brazos derechos.


• Contrae los músculos abdominales, mete las nalgas hacia adentro y encorva la espalda, mientras inhalas.

• Relaja la espalda en una posición neutral y exhala.

• Vuélvelo a hacer a tu propio ritmo.


¿Cuándo debería llamar a mi médico?


Dile a tu médico si padeces dolor de espalda. Llámalo inmediatamente si:

• El dolor de espalda es intenso; notas que has perdido la sensibilidad de las piernas, nalgas, ingle, zona genital, vejiga o ano; o si de repente sientes que no coordinas o que estás débil. Tu médico te mandará a un especialista si hubiese algún indicio de un problema neurológico o de cualquier afección subyacente. Es posible que también te recete analgésicos.

• Tienes dolor en la parte baja de la espalda al final del segundo trimestre o en el tercer trimestre. Esto puede ser un síntoma de parto prematuro, particularmente si no habías tenido antes dolor de espalda.

• Tienes dolor en la espalda o en el costado, debajo de las costillas. Esto puede ser un síntoma de una infección renal, especialmente si tienes fiebre, náuseas o sangre en la orina.

 

Escrito para Baby Center en Español

Lunes
Jul 26,2010

TU CUERPO ESTA CAMBIANDO 

¿Has notado que los músculos de tu útero se contraen de vez en cuando? Algunas mujeres sienten en la segunda mitad del embarazo estas contracciones, que se producen al azar y se llaman contracciones de Braxton Hicks. Duran entre 30 y 60 segundos y son irregulares. En este momento del embarazo deben ser poco frecuentes e indoloras.

 

Hasta las 37 semanas, tu bebé se considera prematuro, por lo tanto, si las contracciones son más seguidos – más de 4 en una hora – debes consultar con tu médico; aunque las contracciones no te duelan porque pueden ser señal de que empieza el trabajo de parto antes de tiempo.

 

También debes ver el médico si tienes algúno de los siguientes síntomas: un aumento en el flujo vaginal or si el flujo cambia de lo habitual (si son más acuosas, o más espesas o con más sangre, aún si son rosadas o con alguna manchita de sangre), dolores abdominales o calambres tipo menstrual, un incremento de presión en el área del pelvis o en la parte baja de la espalda – especialmente si no has tenido esas molestias anteriormente.

 


LA APARICIÓN DEL CALOSTRO

 

Es posible que salga de tus pechos un poco de líquido – calostro – es una señal de que tu cuerpo se está preparando para alimentar a tu bebé. Lo que ves es el calostro, una sustancia de color amarillento y rica en grasa que nutrirá a tu bebé antes de que te suba la leche.

 

Tu cuerpo empieza a producir calostro en los últimos meses del embarazo y a algunas mujeres les gotea un poco antes de dar a luz. Si a ti no te gotean los pechos, no te preocupes porque también es normal.

 

Asegúrate de usar un sostén que te sea cómodo. Cuando estés amamantando necesitarás un talle más grande de taza de tu sostén.

Viernes
Jul 23,2010

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL DESARROLLO DE TU BEBE

 

Esta semana tu bebé mide unas 40,5 centímetros.


Pesa el equivalente a cuatro naranjas, alrededor de 1,5 kilos y dentro de poco va a dar otro “estirón”.     

Ahora puede girar su cabecita de un lado a otro.

La grasa que ha estado acumulando en los últimos meses hace que sus bracitos y piernas se vean ya llenos y torneados.

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Quizás también se está moviendo mucho y te despierte por la noche con todas sus acrobacias. Todo este movimiento indica que está muy activo y saludable.

Martes
Jul 20,2010

 

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El correo trajo un paquete inesperado. Alcira lo abrió ansiosamente, para descubrir deleitada un libro para niños recién nacidos, de tapas acoladas. Casi se olvidó de preparar el almuerzo, tan fascinada estaba con las páginas que tendría que llenar. ¿Sería dentro de tres semanas? Así esperaba.

 

 

Sin embargo, había una página que podía comenzar ya mismo, un dibujo de un árbol familiar con espacio para los nombres y fechas de nacimiento de los padres, los abuelos y aun los tatarabuelos. Cuidadosamente dibujó las fechas que sabía de memoria de su propia rama familiar, dispuesta a que Jaime llenara lo de su propia ascendencia esa misma tarde. ¡Qué felicidad!

 

Y entonces Alcira se detuvo a preguntarse una vez más cómo sería su bebé. Los ojos oscuros y penetrantes de Jaime; seguramente esos genes predominarían sobre sus pálidas pupilas verdes. ¿Rizos? ¿Una cabeza calva? ¿Una nariz respingada? Seguramente no tendría sus pecas, esa peste de toda la vida! Mentalmente, ¿sería el bebé tan ágil como Jaime o pesaría lentamente todas las cosas como ella? ¿Tendría mente para la mecánica como su padre? ¿ O sería poético como la madre de Jaime? ¿ O siempre sediento de saber como el hermano menor de ella?

 

 

De acuerdo al artículo que acababa de leer esa mañana, el mismo instante de la concepción determina esos asuntos. El bebé sería una combinación de genes que ocurría cuando una de los millones de células espermáticas de Jaime se unía con una sola célula que llevaba las características hereditarias de la ascendencia de Alcira. Había tantas combinaciones posibles que ella se preguntaba cómo era posible que pudieran parecerse dos niños de una misma familia.

 

Era divertido imaginarse a sí misma presentando a sus padres un nieto, el primero. Los padres de Jaime ya tenían dos, pero también ellos parecían emocionados por la llegada de este nuevo bebé.

 

¡Pensar que ella, Alcira, al ofrecer su cuerpo para que sirviera de cuna temporaria, podía influir en las páginas de la historia familiar, que podía colocar un nuevo ciudadano en la población mundial, que algún día podía llegar a ser abuela ella misma!

 

Cuando nos casamos, nos casamos en una familia. ¡Qué dichosos somos de ser parte de dos familias en el matrimonio, cada una de las cuales enriquece nuestras vidas y las vidas de nuestros hijos!

 

Helen Good Brenneman

 

 

 

El salmista mostró el respeto que los hebreos tenían por el árbol familiar cuando escribió:

 

“Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos.

Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien.

Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová … y veas a los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel.”

 

Salmo 128:1-4,6

UN PARTO NATURAL Y COMO PREPARARSE – I

  • Publicado en: PARTO
Sábado
Jul 17,2010

 

 

 

 

 

 

¿CÓMO ME PREPARO PARA UN PARTO NATURAL?

 

Se refiere al pato natural cuando no se utiliza medicación para el dolor de parto.

Una vez que decidas que deseas un parto natural, puedes prepararte creando un plan de nacimiento, asegurándote de que darás a luz con el médico adecuado en el lugar adecuado, cerciorándote de que tienes un buen apoyo durante el trabajo de parto, y educándote acerca del parto y las técnicas para sobrellevarlo.

Puedes tener un parto sin medicación en un hospital tradicional, pero es probable que sea más fácil tener un parto natural en un centro de nacimiento o en casa. Los centros de nacimientos están diseñados para ofrecer una experiencia natural centrada en la familia y puedes organizar las cosas como te gustaría hacerlo si estuvieras en tu propia casa.

Si estás planeando un parto natural en el hospital, necesitarás hablar con tu médico acerca de tus expectativas y objetivos, y determinar qué intervenciones son de rutina y cómo puedes evitarlas. Ciertas intervenciones, como la administración de fluidos por vía intravenosa y el control electrónico constante, dificultan la movilidad. Esto tiende a hacer que sea más difícil — aunque no imposible — enfrentar el parto sin medicación para el dolor.

Muchas mujeres optan por que una comadrona las guíe durante el parto natural. Las comadronas están capacitadas para ayudarte a enfrentar las exigencias de un parto sin medicación y se quedarán contigo durante el mismo. Si optas por que un médico atienda tu parto, probablemente des a luz en un hospital y te apoyes principalmente en las enfermeras de la sala de partos del hospital.

Algunas enfermeras están muy bien capacitadas en las técnicas del parto natural, pero no puedes predecir quién te tocará, y las enfermeras van y vienen por turnos.

 

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Encuentra a una profesora de clases prenatales que se concentre en gran medida en el parto natural, quizás alguien capacitado en el método Bradley o Lamaze, que te ayude a entender qué esperar durante el parto y te enseñe diversas técnicas para enfrentarlo. Entender lo que sucede durante cada etapa te puede permitir apreciar el poderoso rendimiento de tu cuerpo y trabajar con él.

Tanto si planeas tener un parto natural como si no, saber de antemano qué métodos hay para aliviar el dolor, sea naturalmente o con medicación, es muy recomendable. Esta información puede reducir tu ansiedad, lo cual es muy positivo, porque la tensión y el miedo tienden a aumentar la percepción del dolor. Incluso puede ayudar al progreso de tu trabajo de parto, ya que los altos niveles de hormonas de estrés podrían afectar la capacidad del útero para contraerse.

Si estás planeando tener un parto natural, es importante recordar que, por muy bien preparada y saludable que estés, y aunque tengas plena confianza en ti misma, es posible que la naturaleza te juegue una mala pasada. Podrías necesitar intervenciones médicas que te hagan difícil manejar el dolor de forma natural, o el trabajo de parto podría ser mucho más prolongado o más doloroso de lo que imaginabas. Incluso si te sientes segura ahora acerca de cómo quieres lidiar con el dolor, es importante ser flexible y dejarte guiar por las circunstancias y necesidades que puedan surgir a la hora del parto. Esto te ayudará a evitar decepciones si no tienes el parto “ideal” que habías imaginado.

Más allá de la decisión de dar a luz sin medicación, no existen reglas especiales para un parto natural, pero aquí te detallamos algunas de las técnicas más comunes para sobrellevarlo.

 

EJERCICIOS RESPIRATORIOS Y VISUALIZACIÓN

 

La mayoría de las clases de preparación para el parto incluyen técnicas de respiración y visualización. Tú y tu compañero recibirán patrones de respiración específicos para practicar, y tu instructor te enseñará cómo usar la visualización (de un lugar que te tranquilice, por ejemplo, o del nacimiento fácil y seguro de tu bebé) para ayudarte a sobrellevar el dolor. También podrías aprender técnicas como relajación progresiva o controlada, en la cual liberas la tensión al concentrarte sobre un músculo en particular, contrayéndolo, y luego relajándolo hasta que esté lo más relajado posible.

Estas técnicas se basan en la relajación y en el apoyo de tu pareja para lidiar con tus contracciones, y pueden funcionar especialmente bien si tu trabajo de parto progresa como debería. Si alguna vez has practicado yoga, un arte marcial, o meditación, ya podrías contar con la práctica necesaria para respirar durante el parto. También podrías descubrir que llevar algo especial en lo que puedes concentrarte (una fotografía favorita, por ejemplo) y escuchar música tranquilizadora te ayudan a relajarte.

 

APOYO PERSONAL EN EL TRABAJO DE PARTO

 

Tener a alguien a tu lado que se comprometa a brindarte apoyo emocional así como a ayudarte a estar lo más cómoda posible, puede reducir notablemente tu ansiedad y nivel de estrés y ayudarte a soportar los rigores del parto sin medicación.

Las investigaciones demuestran que las mujeres que tienen apoyo profesional constante tienen menos probabilidades de necesitar medicación sistémica para el dolor o una epidural durante el trabajo de parto y, en algunos casos, tienen más probabilidades de tener un parto vaginal normal que las que no tienen ese tipo de apoyo. Esto puede ser particularmente cierto cuando una de las personas que te atiende es una especialista, como por ejemplo una doula, cuya única responsabilidad es brindarte apoyo y ocuparse de tu comodidad.

 

POSICIÓN Y MOVIMIENTO

 

Cuando no estés medicada o conectada a un monitor, puedes intentar diversas posiciones durante el trabajo de parto, incluyendo ponerte de pie, apoyarte en tu compañero, sentarte, arrodillarte (ya sea con la espalda recta o apoyada contra tu compañero, que puede estar sentado en el borde de la cama) y ponerte a cuatro patas. Es posible que el movimiento te haga sentir más cómoda, y que desees caminar, mecerte en una mecedora si la hay, o mecerte sobre una pelota de fisioterapia si está disponible. Moverte puede hacer que sientas mayor control, además de aliviar la ansiedad y el dolor. Algunos hospitales con alta tecnología tienen sistemas de monitorización inalámbricos, de modo que aunque tuvieras complicaciones que requirieran una monitarización constante podrías moverte on libertad.

Durante la etapa de pujar, la posición vertical podría ayudar a tu bebé a descender, y agacharte o arrodillarte podría ayudar a abrir la abertura pélvica. Las diferencias no son demasiado importantes, de modo que prueba diversas posiciones y quédate con las que te hagan sentir más cómoda.

 

HIPNOSIS

 

Algunos estudios sugieren que la hipnosis te hace sentir menos dolor durante el parto. Para usar la auto-hipnosis, deberás entrenarte y practicar antes de tiempo para poder aprender cómo concentrarte y relajar tus músculos durante el parto.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL PARTO NATURAL

  • Publicado en: PARTO
Miércoles
Jul 14,2010

¿CUÁLES SON LAS VENTAJAS DE TENER UN PARTO NATURAL?

 

El parto natural, sin medicación para el dolor, te permite controlar tu cuerpo al máximo posible, participar de forma activa durante todo el parto, y tener mínimas intervenciones de rutina en el proceso del nacimiento.

Si optas por este camino, tendrás que aceptar el dolor y el malestar como parte integral de la experiencia de dar a luz. Pero con la preparación y el apoyo adecuados, probablemente te sentirás profundamente satisfecha con el parto natural.



ESTOS SON LOS PROS:

• La mayoría de las técnicas de parto natural no son invasivas, de modo que existen pocas posibilidades de daño o efectos secundarios para ti y para tu bebé.

• Muchas mujeres sienten intensamente su fortaleza durante el parto natural y se sienten realizadas después. Y a pesar de tener que soportar el dolor, muchas afirman que optarían por el parto sin medicación nuevamente la próxima vez. A algunas mujeres, sentir que controlan el proceso del parto personalmente les ayuda a disminuir la percepción del dolor.

• No se pierde la sensibilidad corporal ni la conciencia. Estarás despierta y activa durante todo el parto, con lo cual podrás moverte con mayor libertad, encontrar posiciones que te permitan estar más cómoda durante las contracciones y ayudar activamente en el proceso del nacimiento, cuando sea el momento de pujar para que salga tu bebé.

• Tu pareja se puede sentir muy involucrada en el proceso del parto, al trabajar contigo para ayudarte a sobrellevar el dolor.

• Por regla general, no te tienen que suministrar fluidos por vía intravenosa ni conectarte a máquinas para controlar a tu bebé, de modo que es fácil moverse. Puedes caminar si lo deseas, tomar una ducha o un baño, y usar el inodoro en lugar de la bacinilla de cama.

• Tienes menos probabilidades que las mujeres que reciben una anestesia Peridural de necesitar Pitocina, de que se use una ventosa o un fórceps para extraer al bebé, o de que te pongan un catéter en la vejiga.

• Puedes practicar ejercicios respiratorios, visualización, y auto-hipnosis antes de que empiece el parto y utilizarlos nuevamente durante el mismo y después. Muchas madres recurren a técnicas de relajación en los primeros días de la lactancia, mientras enfrentan los malestares del posparto, o cuando cuidar a un recién nacido las hace sentirse particularmente estresadas.

 

¿CUÁLES SON LAS DESVENTAJAS DE NO RECIBIR MEDICACIÓN?

 

A diferencia de la Peridural, estas técnicas relajantes no eliminan el dolor, de modo que si no deseas sentir dolor, preferirás usar anestesia Peridural.

 

 Además, los métodos naturales quizás no ofrezcan un manejo adecuado del dolor si tienes un parto complicado que requiere numerosas intervenciones o si estás exhausta a causa de un parto prolongado y necesitas dormir. Sin embargo, puedes cambiar de opinión y pedir que se te aplique una Peridural en cualquier momento durante el parto, a no ser que estés a punto de pujar.

 

Información BabyCenter

Sábado
Jul 10,2010

¿QUÉ SON LAS CONTRACCIONES BRAXTON HICKS?

 

Las contracciones Braxton Hicks son contracciones uterinas esporádicas que comienzan alrededor de la sexta semana del embarazo, aunque tú no podrás sentirlas tan temprano. Probablemente no las notarás hasta después de la mitad del embarazo, si es que de hecho te das cuenta de que las tienes (algunas mujeres no se dan cuenta). Reciben su nombre de un médico inglés, John Braxton Hicks, quien las describió por primera vez en 1872.

A medida que avanza el embarazo, las contracciones de Braxton Hicks tienden a aparecer más seguidas, pero hasta que no estás en las últimas semanas, suelen ser poco frecuentes, irregulares y generalmente sin dolor. Sin embargo, a veces es difícil distinguir las contracciones Braxton Hicks de las primeras señales que indican un parto prematuro.

Para mayor seguridad no te diagnostiques tú misma. Si todavía no estás en la semana 37 y tienes cuatro o más contracciones en una hora, o cualquier otro signo de parto prematuro (ver más abajo), llama a tu médico o comadrona inmediatamente.

Cuando falten un par de semanas para la fecha de parto, estas contracciones pueden volverse más intensas y frecuentes y causarte algunas molestias.

A diferencia de las primeras contracciones Braxton Hicks indoloras y esporádicas, que no producen ningún cambio notorio en el cuello del útero, estas contracciones pueden hacerlo “madurar”: ablandarlo y afinarlo gradualmente y hasta quizás comenzar a provocar algo de dilatación. Este periodo se denomina “preparto”.

 

¿CÓMO PUEDO DIFERENCIAR LAS CONTRACCIONES BRAXTON HICKS DE LAS VERDADERAS CONTRACCIONES DE PARTO?

 

En las semanas o días previos al parto, las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse intermitentemente rítmicas, bastante frecuentes e incluso dolorosas, haciéndote creer que ya estás de parto. Pero a diferencia del verdadero parto, durante lo que se conoce como “falso parto”, las contracciones no aumentan de manera constante su duración, ni intensidad ni se dan cada vez más cerca una de la otra.

 

¿QUÉ PUEDO HACER SI LAS CONTRACCIONES BRAXTON HICKS ME PRODUCEN DEMASIADAS MOLESTIAS?

 

Si estás a pocas semanas de la fecha de parto, prueba lo siguiente:

• Cambia tu actividad o posición. Algunas veces caminar te aliviará mientras que otras será descansar lo que disminuirá las contracciones. (Por el contrario, las contracciones del verdadero parto continuarán y aumentarán, independientemente de lo que hagas.)

• Date un baño caliente para relajarte.

• Toma un par de vasos de agua, ya que estas contracciones a veces pueden producirse por deshidratación.

• Realiza ejercicios de relajación o practica una respiración lenta y profunda. Esto no eliminará las contracciones Braxton Hicks, pero te ayudará a aliviar las molestias. (Aprovecha esta oportunidad para practicar algunas de las técnicas de control del dolor que aprendiste en tus clases de preparación para el parto.)

 

¿CUÁNDO DEBO LLAMAR A MI MÉDICO O COMADRONA?

 

Llama a tu médico o comadrona de inmediato si todavía no estás en la semana 37 y tus contracciones se vuelven más frecuentes, rítmicas o dolorosas o en caso de que tengas alguno de estos posibles signos de parto prematuro:

• Dolores abdominales o similares a los cólicos menstruales, o más de cuatro contracciones en una hora (aunque sean indoloras).

Pérdidas de sangre o hemorragia vaginal.

• Aumento en el flujo vaginal o cambio en el tipo de flujo, por ejemplo, si se vuelve acuoso, mucoso o sanguinolento (aunque sea sólo de color rosado o con un tinte de sangre).

• Aumento de presión en la pelvis (una sensación de que el bebé está empujando hacia abajo).

• Dolor en la parte baja de la espalda, especialmente si no lo has sentido con anterioridad.

Si ya has pasado la semana 37, no es necesario que llames al médico o comadrona hasta que las contracciones tengan una duración de 60 segundos con una frecuencia de cinco minutos entre sí, a menos que te hayan indicado lo contrario.



Información de BabyCenter

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